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LA CALIZA
antepuesta
Si no hubiera la polución, el agua debería ser consumida tal como sale del
manantial, en efecto al estado natural contiene muchas sales minerales
necesarias al organismo.
En función de la concentración de minerales y sustancias presentes, las aguas se
clasifican en tres categorías: buenas, aceptables, no aceptables.
Muchos usan para beber el agua embotellada y para cocinar el agua de casa
creyendo erróneamente ser a lo seguro de todos los problemas atados a la
polución.
en efecto si cocinamos las comidas con agua en cuanto aceptable, nosotros
transformaremos la misma no en aceptable ya que con la evaporación las
sustancias tóxicas se agrupan principalmente, beberemos té y café con agua
contaminada, comeremos espaguetis cocido con agua contaminada, aunque hervida.
No siempre el agua embotellada puede ser clasificada buena, a menudo algunos
parámetros son al límite de la aceptabilidad y por algunas sustancias tóxicas la
ley permite una concentración mayor en las aguas minerales.
Además el tiempo que transcurre entre el embotellamiento y el consumo, a causa
de la exposición a la luz, no garantiza la perfecta esterilidad del agua
empaquetada que compramos a querido precio.
El agua erogada por las empresas ciudadanas generalmente es más segura y
aceptable en cuanto es controlada diariamente a diferencia de las aguas
minerales que la ley permite controlar en tiempos más largos.
Desaforadamente el agua es clorada en exceso con consecuencias negativas sobre
olor y sabor.
Un discurso particular merece la mención del agua que depende de la cantidad de
subes de calcio y magnesio soltados.
la caliza
Las aguas ricas en calcio, evaporándose a causa de la temperatura, provocan una
progresiva acumulación de carbonatos de calcio que se depositan sobre las
superficies de contacto.
Este fenómeno comporta un
daño ya que a menudo pagamos grandes sumas de dinero
por las reparaciones de las instalaciones y los electrodomésticos.
La acumulación de caliza además nos obliga a consumir más energía por la
calefacción y la circulación del agua, se calcula que un electrodoméstico
atacado por la caliza consume hasta el 30% de energía en más y padece un
envejecimiento precoz.
Ya que el fenómeno de la caliza interesa principalmente los circuitos
hidráulicos del agua caliente, bastaría con tratar sencillamente el agua que
calentar, pero en las instalaciones domésticas la misma agua tiene que también
servir para el consumo personal y por tanto en la elección del tipo de trato
hace falta respetar la ley y nuestra salud.
Otro inconveniente atado a la excesiva concentración de calcio y a magnesio en
el agua, agua muy dura, es
obstaculizar la acción de los jabones y detergentes
provocando en particular un excesivo consumo y la ineficacia por la limpieza
profunda de la piel.
Pues es inútil adquirir caros jabones, detergente, cremas y otro si luego el
agua es no adapta por una perfecta limpieza, tendremos el resultado de
contaminar principalmente el entorno e inútilmente maltrataremos nuestra piel,
en particular aquel de la cara, con grave da por la conservación de la belleza.
¡gentiles señoras meditadas!!
Los tratos posibles son de dos tipos: físico y químico.
el trato físico
El trato físico de magnetización consiste en hacer pasar el agua por un potente
campo magnético.
¡Los efectos del campo magnético sobre el agua fueron descubiertos en el año 1900 por el físico danés Hendrick Antoon Lorenz que por éste tuvo el premio nobel en el 1902!!!
El calcio y todos los otros iónes soltados en el agua son saturados eléctricamente y el carbonato de calcio no tiene posibilidad más de formarse y de depositarse bajo la forma cristalina que provoca la formación de la caliza, pero sólo en la forma cristalino denominado aragonite muy parecido al polvo del talco y por lo tanto fácilmente arrastrado por la corriente de agua evitando dañinos depósitos.
Con el
acondicionator magnético el resultado de controlar el calcio es alcanzado
sin la suma de
compuestos químicos permitiendo tal y cual el empleo del agua, sin reducir la
cantidad de iónes coceo.
Nosotros aconsejamos usar los acondicionadores magnéticos dentro de los límites
de dureza de 25 °F con las siguientes ventajas:
- ningún empleo de productos químicos y adicionales;
- ninguna alteración de las calidades naturales del agua potable;
- ningún consumo de energía eléctrica;
- aumento de la eficiencia de las instalaciones;
- menor consumo energético total de las instalaciones;
- menor manutención de las instalaciones;
- reducción drástica de los costes de gestión;
- limitadas dimensiones de estorbo.
tratos químicos
Los tratos químicos usados son 2: trato con resinas y trato con polifosfatos.
Las instalaciones con resinas, desconcentradores, reemplazan el calcio presente
en el agua con el sodio de la sal, cambio iónico, durante el paso por una cama
de resinas empapadas de sal.
El empleo de los desconcentradores es indispensable cuando el agua tiene
una dureza superior a 25°F.
Este trato es bastante eficaz pero, si es usado de manera no idónea, presenta
los siguientes inconvenientes:
- durante el paso del agua por la resina se averiguan fenómenos de arraigamiento
de flora bactérica con posibles evoluciones negativas por la salud del
consumidor, si las resinas no son desinfectadas a menudo, todos los
desconcentradores
- las aguas de descargue procedente de la regeneración de las resinas ponen
problemas de polución en cuánto reducen la biodegradabilidad de las aguas de
alcantarillado, se puede limitar este fenómeno a través de un calibrado adecuado
de la instalación de modo que reducir el consumo de sal;
- las resinas tienen que ser reengendradas con agua salobre y desinfectáis al
menos cada 3-4 días;
- l' agua tratada, rica en carbonato de sodio, a temperaturas más allá de los
85° c se pone agresiva y puede provocarla tan dicha "fragilidad cáustica" con roturas repentinas de cañerías, calderas, radiadores, etc...;
- después del trato l' agua distribuida por ley tiene que contener al menos!!
150 mg. / l de subes de calcio, correspondientes a 15 grados franceses, por
tanto el fenómeno de la formación de la caliza no es eliminado pero solista
suspendido en el tiempo si no es usado el
acondicionador magnético.
El trato con polifosfatos une fosfatos con carbonato de calcio para formar una
única macromolécula estable.
Este método es menos eficaz que el trato anterior y presenta los siguientes
inconvenientes:
- la dosificación de los polifosfatos con las económicas instrumentaciones en
comercio es prefijada a cierta cantidad, mientras la misma dosificación debería
ser proporcional a la cantidad de calcio presente en el agua, por tanto en
muchas instalaciones se pueden superar los valores limitas de 5 mg. / l puesto
por la ley con posibles daños por la salud;
- la macromolécula polifosfato-carbonatada de calcio más allá de los 70° c de
origen a anhídrido carbónico, precipitado de carbonato de calcio (incrustación),
estabilización del fosfato trisodico con formación de subes complejos ionizados
soltados en agua cuyos efectos sobre la salud no han estado todavía bien
definidos (los espaguetis además del queso podrían ser sazonados con el fósforo!!!).
Y' absolutamente desaconsejable el empleo de polifosfatos por aguas destinadas
en todo caso a la alimentación.
Los dos tratos, endulzadura y polifosfatos, tienen que tener por Ley al
principio de la instalación una válvula de no vuelvo para evitar posibles
reflujos en la red hídrica urbana.